Uso y desgaste de la articulación | Salud del cartílago | Tratamiento de la osteoartritis | Glucosamina y condroitina | Otros suplementos para la OA | Su próximo movimiento

Imagen de osteoartritisLa osteoartritis (OA) es una de las formas más comunes de artritis y puede provocar dolor crónico e incapacidad.

Uso y desgaste de la articulación

La enfermedad degenerativa de la articulación, otro término para la OA, es una mejor descripción del proceso de uso y desgaste que poco a poco ablanda y rompe el cartílago de la articulación que normalmente evita que los huesos se rocen. Las radiografías de las articulaciones osteoartríticas a menudo muestran un estrechamiento del espacio articular y cambios destructivos en el hueso adyacente.

Los pacientes con OA generalmente se quejan de dolor y rigidez en la articulación, particularmente después de alguna actividad física. Las caderas, las rodillas, los tobillos y la columna son las partes más susceptibles a presentar OA, debido a que absorben el efecto de la fuerza de gravedad. Los dedos y el cuello también son propensos a desarrollar OA.

Salud del cartílago

El cartílago de la articulación está hecho de células, llamadas condrocitos, sumergidas en una sustancia llamada matriz extracelular. Uno de los componentes primarios de esta matriz es un material llamado proteoglican. Este ayuda a que el cartílago absorba las fuerzas de fricción.

Con el proceso normal de envejecimiento, el contenido de proteoglican de la matriz disminuye. Esta disminución puede acelerarse debido a una lesión, una fuerza mecánica excesiva o una deformidad en la articulación. Esto explica por qué ciertas personas que se dedican a ocupaciones como operario de maquinaria y atleta resultan más afectadas por la OA que el resto de nosotros. Además explica por qué la obesidad, que aumenta considerablemente la presión sobre las articulaciones de las extremidades inferiores, incrementa de forma significativa el riesgo de padecer OA, en particular en las rodillas.

Incluso después de que la OA comienza a aparecer, existe evidencia de que los ejercicios regulares pueden retardar o prevenir la aparición del dolor y de la incapacidad. La actividad aeróbica protege contra la obesidad, mientras que el entrenamiento con pesas estimula el fortalecimiento y la flexibilidad de los músculos, tendones y ligamentos alrededor de las articulaciones, lo cual mejora la estabilidad y resistencia de la coyuntura. Considere que las lesiones agudas y las torceduras repetitivas incrementan el riesgo de padecer OA. Por lo tanto, el ejercicio solo es benéfico para la salud de la articulación si se realiza gradualmente, y con la preparación y el equipo adecuados.