Cuando la Enfermedad Provoca Depresión | Cuando la Depresión Lleva a la Enfermedad | El Dilema del Diagnóstico | Efectos Devastadores de la Depresión | Tratamiento para la Depresión | Síntomas de Depresión

¿Qué es lo que se presenta primero: la depresión o la enfermedad crónica? Aunque la conexión funciona de ambas maneras, algo sí es seguro: el tratamiento puede hacer la diferencia.

Jennifer tenía 26 años de edad cuando su doctor le diagnosticó que padecía presión arterial alta. Pero no fue hasta que se enteró que también sufría de síndrome de poliquistosis ovárica cuando comenzó a caer en depresión. Como sucede con muchos otros pacientes con enfermedades crónicas, escondió su depresión a su doctor, incluso cuando se sometía a tratamientos de fertilidad y un embarazo de alto riesgo.

"Es tan difícil sobrellevar una enfermedad crónica," dice Jennifer, actualmente de 29 años de edad. "Muchas personas temen en admitir que necesitan ayuda."

Después del nacimiento de su hijo, sufrió un colapso y le dijo a su doctor sobre sus síntomas de depresión: su aislamiento autoimpuesto de otras personas, retraimiento de las relaciones, insomnio y sentimientos de desesperación. Él la ayudó a entender que como sucede con sus otros padecimientos crónicos, no era su culpa sufrir depresión. Ella comenzó a tomar antidepresivos y su perspectiva mejoró.

"Eso me ha ayudado enormemente," ella explica. "Necesitaba que mantuviera las cosas en perspectiva para mí, lo cual ha hecho."

Cuando la Depresión Lleva a la Enfermedad

En casos como el de Jennifer, está bastante claro que la enfermedad lleva a la depresión. Pero para los puntajes de otros pacientes con padecimientos como enfermedad cardiaca y diabetes, la conexión puede ser lo contrario.

Las personas con un historial de depresión son al menos tres veces más propensas a sufrir de ataques cardiacos que sus coetáneos sin depresión, de acuerdo con William Eaton, PhD, profesor de higiene mental en Johns Hopkins School of Hygiene and Public Health. "Eso clasifica a la depresión como un factor de riesgo de la misma fuerza como el colesterol alto o historial familiar de enfermedad cardiaca," él dice.

También la depresión predice la diabetes tipo 2, explica el Dr. Eaton, agregando que probablemente los vínculos entre la depresión y estas enfermedades trabajan en diferentes niveles. "Podría ser conductual: las personas deprimidas comen o hacer ejercicio de manera diferente," dice el Dr. Eaton. "Pero también es posible que trabaje bajo la piel. En una persona que padece depresión, la sangre se coagula de otra manera, el sistema inmunológico funciona de forma diferente, el corazón late con una variación diferente."

El Dilema del Diagnóstico

Expertos dicen que tanto como el 50% de las personas que sufren de depresión no son diagnosticadas, muchas de ellas entre las categorías de pacientes que acuden regularmente con sus doctores por otras razones, como enfermedad cardiaca, diabetes o asma.

El Dr. Kisch cree que al menos alguna disminución de la depresión proviene de los mismos pacientes. "Parece ser una consecuencia natural con lo que están luchando físicamente," él dice. "No se dan cuenta de que es depresión."

Para muchos pacientes crónicamente enfermos que están deprimidos, es un círculo vicioso. Su depresión mina su energía, dejándolos excluidos y menos propensos a buscar activamente ayuda de sus médicos.

El Dr. Kisch dice que la familia y los amigos pueden jugar un papel importante en ayudar a exponer la depresión en pacientes con problemas de salud en curso. "Requiere a alguna persona externa que sea capaz de decir, "Quizás está teniendo más dificultad debido a que también está deprimido," él dice.

Por otro lado, el Dr. Eaton observa que los doctores están llegando a ser más conscientes de la importancia de hacer pruebas de detección e incorporarlas en sus rutinas diarias. "Es tan fácil de detectar la depresión como lo es medir una presión arterial," él dice. "Generalmente la depresión se ha llegado a poner al cuidado médico."

Efectos Devastadores de la Depresión

Sin importar cuando aparezca la depresión, si viene acompañada de algunas enfermedades crónicas, las ramificaciones pueden ser serias.

  • Diabetes: Las personas deprimidas con diabetes podrían no tomar sus medicamentos como se les indicó. Esto podría llevar a más problemas de control de su nivel de azúcar en la sangre, lo que a su vez los deja más susceptibles a padecer complicaciones serias.
  • Enfermedad Cardiaca: Los pacientes con enfermedad cardiaca quienes también padecen depresión podrían dejar de ponerle tanta atención a sus dietas, por tanto los pone en un mayor riesgo de sufrir ataques cardiacos. Las personas con enfermedad cardiaca que sufren de depresión en el transcurso de los primeros días de su recuperación son más propensas a morir dentro del lapso de un año después de su ataque que los pacientes que no se deprimen.
  • Asma En un estudio llevado a cabo por Carol Mancuso, MD, of New York Presbyterian Hospital, se midió la calidad de vida de los pacientes con asma, utilizando mediciones psicológicas de depresión en lugar de físicas. El estudio mostró que los pacientes que registraron más signos mentales de depresión, como sentimientos de impotencia o falta de valor, también sufrieron más de su asma. "Si coexisten, el asma es peor con los síntomas de depresión [que sin ellos]," ella concluye.

Aunque no todas las enfermedades crónicas están tan estrechamente relacionadas con la depresión como la diabetes, enfermedad cardiaca y asma, la forma en que la depresión agrava los síntomas la convierte en un factor de riesgo particularmente peligroso.