¿Qué Son las Paperas? | ¿Cuál Es la Vacuna contra Paperas? | ¿Quién y Cuándo Debería Vacunarse? | ¿Cuáles Son los Riesgos Asociados con la Vacuna contra Paperas? | ¿Quién No Debería Vacunarse? | ¿De Qué Otras Maneras Se Pueden Prevenir las Paperas Además de la Vacunación? | ¿Qué Sucede en Caso de un Brote?

¿Qué Son las Paperas?

Las paperas son una infección altamente contagiosa. Provoca fiebre e inflamación de las glándulas parótidas, que son glándulas salivales ubicadas en la parte frontal del oído. Las paperas son causadas por un virus.

Por lo general el virus se transmite mediante el contacto con la saliva de una persona infectada. Debido a que el virus es altamente contagioso, se propaga fácilmente entre personas en contacto cercano.

En algún tiempo fue una enfermedad común en los niños, actualmente es rara en los Estados Unidos. Esto es en gran medida debido al uso de la vacuna, la cual brinda inmunidad de por vida.

Los síntomas incluyen:

  • Inflamación dolorosa de las glándulas parótidas (debajo de las mejillas y mandíbula)
  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Cuello rígido
  • Náuseas y vómitos
  • Somnolencia
  • Inflamación y dolor debajo de la lengua, mandíbula, o parte frontal del pecho
  • En hombres: inflamación dolorosa de los testículos
  • En mujeres: inflamación de los ovarios, que produce dolor o sensibilidad en el abdomen

En algunos casos, las personas no tienen síntomas. Si aparecen los síntomas, generalmente se manifiestan dentro de dos a tres semanas después de la exposición.

No hay medicamentos o tratamientos específicos para las paperas. Debido a que la enfermedad es causada por un virus, no se puede tratar con antibióticos. No se deben tratar las paperas con aspirina. La finalidad del tratamiento es reducir las molestias, lo que puede incluir:

  • Aplicar compresas de agua caliente o fría sobre las áreas inflamadas
  • Hacer gárgaras con agua tibia salada
  • Tomar medicamentos analgésicos que no contengan aspirina
  • Tomar medicamentos para bajar la fiebre (p. ej., acetaminofeno, ibuprofeno)
  • Tomar líquidos en abundancia
  • Evitar el consumo de bebidas agrias o ácidas (p. ej., jugo de naranja, limonada)
  • Consumir una dieta ligera blanda