El sulforafano es un químico que se encuentra en los retoños del brócoli, así como en otras verduras en la familia de la col, como el brócoli, col de Bruselas, col, coliflor, y col rizada. Evidencia insinúa que el sulforafano podría ayudar a prevenir el cáncer.

Usos Terapéuticos

Numerosos estudios observacionales han encontrado que un alto consumo de verduras en la familia de la col está asociado con un riesgo reducido de cáncer, especialmente el de seno, próstata, pulmón, estómago, colon, y recto.1 Con base en esto, científicos han buscado sustancias anticancerígenas en estos alimentos. El sulforafano es una de tales sustancias candidatas ( índole-3-carbinol, 13C, es otra). En estudios de probeta y estudios en animales, el sulforafano muestra propiedades que sugieren que en realidad podría ayudar a prevenir muchas formas de cáncer.2-23

Sin embargo, a tales estudios les falta mucha evidencia de beneficio. Los estudios observacionales son guías notablemente deficientes de tratamiento, algunas veces conllevando a conclusiones que son lo contrario de lo que se encuentra finalmente como correcto.24,25 El problema es que no pueden mostrar causa y efecto; sólo muestran asociación. Es posible, por ejemplo, que las personas que consumen más verduras en la familia de la col compartan otros rasgos que sean responsables de índices reducidos de cáncer. Considere la historia de la terapia de reemplazo hormonal. En la década de 1990, científicos habían concluido que el estrógeno prevenía enfermedades cardiacas, con base ampliamente en estudios observacionales que mostraban que las mujeres menopáusicas que usaban reemplazo hormonal tenían índices más bajos de enfermedades cardiacas. Sin embargo, cuando se realizaron estudios doble ciego, controlados con placebo, mostraron que la terapia de reemplazo hormonal en realidad incrementa el riesgo de enfermedades cardiacas. Por todo lo que sabemos, podríamos estar cometiendo un error similar con las verduras en la familia de la col.

Ciertamente, es un gran salto que dar para un componente de tales verduras y defender a la sustancia por prevenir el cáncer. Miles de sustancias muestran propiedades anticancerígenas en estudios de probeta y no logran dar resultado en la vida real. La historia del betacaroteno es otro ejemplo instructivo. No sólo los estudios observacionales mostraron que las personas que consumían alimentos altos en betacaroteno tenían menos cáncer pulmonar, sino que estudios de probeta encontraron que el betacaroteno tenía propiedades anticancerígenas. Sin embargo, grandes estudios subsecuentes doble ciego encontraron que los suplementos de betacaroteno no ayudan a prevenir el cáncer pulmonar, e incluso podrían incrementar el riesgo.

La conclusión: En la actualidad, no podemos recomendar al sulforafano para prevenir el cáncer.