Lectura de la etiqueta | Administración de la dosis adecuada | Cómo saber a qué efectos secundarios prestar atención | Una recuperación segura

Image for arixtraSu hijo está enfermo, y usted tiene delante el medicamento recetado por el pediatra. Muchos padres pasaron por esta situación. Antes de comenzar el tratamiento, asegúrese de estar familiarizado con la información de la etiqueta, las instrucciones de administración y los posibles efectos secundarios.

Administración de la dosis adecuada

Una vez más, lea la etiqueta atentamente para determinar cuál es la dosis de medicamento que debe darle a su hijo y con qué frecuencia.

Los medicamentos líquidos pueden incluir una variedad de dispositivos de medición, como cuentagotas, cucharas o vasos. Asegúrese de utilizar dichos dispositivos para administrarle el medicamento a su hijo. No es seguro utilizar utensilios de cocina para medir la cantidad de medicamento debido a que no son precisos y podrían ocasionar problemas de dosificación.

Algunos de los dispositivos más comunes incluidos con los medicamentos líquidos son:

  • Jeringas: las jeringas tienen las unidades de medida marcadas en uno de los lados. Puede verter el líquido en un vaso pequeño y luego tirar del émbolo de la jeringa hasta recoger la cantidad adecuada. Luego, puede descargar el medicamento en la boca de su hijo. Si queda algo de medicamento en el vaso, asegúrese de volver a colocarlo en el frasco.
    • Nota: Si la jeringa trae una tapa pequeña en la punta, descarte la tapa. Puede representar un riesgo de asfixia para los niños.
  • Cuentagotas: al igual que las jeringas, los cuentagotas incluyen unidades de medida en uno de los lados. Una vez que se llena el dispositivo con la cantidad adecuada de líquido, puede descargarlo lentamente en la boca de su hijo.
  • Cucharas dosificadoras cilíndricas: estos elementos cuentan con un dispositivo de medición en un extremo y una cuchara en el otro. Puede medir la cantidad de medicamento y luego dejar que el líquido fluya al extremo donde se encuentra la cuchara para que su hijo lo tome.
  • Vasos dosificadores: estos son para niños que tienen la edad suficiente para beber de un vaso sin volcarse. Coloque el vaso en una superficie plana al medir el líquido para asegurarse de verter la cantidad correcta.

Para que sea más sencillo identificar la dosis correcta, pegue un trozo de cinta adhesiva de un color vivo en el dispositivo de medición para indicar el nivel hasta el que debe llenarlo. Por otra parte, si le parece que a su hijo le cuesta mucho tomar el medicamento porque tiene mal sabor, hable con el farmacéutico. En algunos casos, los medicamentos líquidos pueden saborizarse especialmente para disimular el mal sabor.