Nombre(s) comercial(es): | ¿PARA CUÁLES condiciones o enfermedades se prescribe este medicamento? | ¿CÓMO se debe usar este medicamento? | ¿Qué OTRO USO se le da a este medicamento? | ¿Qué DIETA ESPECIAL debo seguir mientras tomo este medicamento? | ¿Qué tengo que hacer SI ME OLVIDO de tomar una dosis? | ¿Cuáles son los EFECTOS SECUNDARIOS que podría provocar este medicamento? | ¿Cómo debo ALMACENAR o DISPONER de este medicamento? | ¿Qué debo hacer en caso de una SOBREDOSIS? | ¿Qué OTRA INFORMACIÓN de importancia debería saber? | ahfsCopyRight

¿CÓMO se debe usar este medicamento?

La presentación de la lacosamida inyectable es en una solución (líquido) para administrarse por vía intravenosa (en una vena) mediante una aguja o un catéter. Suele aplicarse mediante infusión intravenosa (inyección lenta en una vena) durante un período de 30 a 60 minutos, dos veces al día (por la mañana y por la noche). Pueden aplicarle lacosamida inyectable en un hospital o usted puede aplicársela en casa. Si usa lacosamida inyectable en casa, hágalo aproximadamente a la misma hora todos los días. Siga atentamente las instrucciones de la receta y pídales a su médico o a otro proveedor de atención médica que le expliquen cualquier cosa que no entienda. Use la lacosamida inyectable según lo indicado. No aumente ni disminuya la dosis, ni aumente la frecuencia indicada por su médico.

Si se va a aplicar la lacosamida inyectable en casa, su proveedor de atención médica le mostrará cómo hacer la infusión intravenosa. Cerciórese de entender estas instrucciones y, si tiene alguna duda, pregúntele a su proveedor de atención médica. Si tiene algún problema durante la aplicación de la lacosamida inyectable, pregúntele a su proveedor de atención médica qué debe hacer.

Es posible que su médico le recete, al principio, una dosis baja de lacosamida inyectable y luego la aumente en forma gradual, no más de una vez a la semana.

La lacosamida inyectable puede ayudarlo a controlar su afección, pero no la curará. Quizás transcurran algunas semanas o más antes de que sienta el beneficio total de la lacosamida inyectable. Siga aplicándose la lacosamida inyectable aunque se sienta bien. No deje de aplicarse la lacosamida inyectable sin consultar a su médico, incluso si presenta efectos secundarios, como cambios inusuales en el comportamiento o en el estado de ánimo. Si deja de aplicarse la lacosamida inyectable en forma repentina, es posible que las convulsiones ocurran con más frecuencia. Es probable que el médico opte por disminuir gradualmente la dosis.

¿Cuáles son las PRECAUCIONES ESPECIALES que debo seguir?

Antes de aplicarse la lacosamida inyectable,

  • dígales a su médico y a su farmacéutico si es alérgico a la lacosamida, a algún otro medicamento o a alguno de los ingredientes de la lacosamida inyectable. Pídale a su farmacéutico una lista de los ingredientes.
  • dígales a su médico y a su farmacéutico qué otros medicamentos con y sin receta, vitaminas, suplementos nutricionales y productos herbarios está tomando o planea tomar. Es posible que su médico deba cambiar la dosis de sus medicamentos o vigilarlo estrechamente por si presentara efectos secundarios.
  • dígale a su médico si tiene o ha tenido latidos cardíacos irregulares; un ataque cardíaco; insuficiencia cardíaca; neuropatía diabética (daños en los nervios debido a la diabetes); o enfermedad del corazón, del hígado o de los riñones.
  • dígale a su médico si está embarazada, planea quedar embarazada o está dando el pecho. Si está en tratamiento mientras usa lacosamida inyectable, llame a su médico.
  • tenga en cuenta que la lacosamida inyectable puede provocarle mareos o somnolencia y puede causar visión borrosa o problemas relacionados con la coordinación y el equilibrio. No conduzca vehículos, opere maquinaria ni participe en actividades que requieran mucha concentración o coordinación hasta que sepa cómo lo afecta este medicamento.
  • debe tener en cuenta que su salud mental puede cambiar de maneras inesperadas y que puede desarrollar tendencias suicidas (pensar en hacerse daño o quitarse la vida, o planear o intentar hacerlo) mientras esté usando lacosamida inyectable. Una pequeña cantidad de adultos y niños de 5 años o más (alrededor de 1 de cada 500 personas) que usaron anticonvulsivos, como la lacosamida inyectable, para tratar diversas afecciones durante estudios clínicos desarrollaron tendencias suicidas durante su tratamiento. Algunas de estas personas desarrollaron pensamientos y comportamientos suicidas apenas 1 semana después de haber comenzado a tomar el medicamento. Existe un riesgo de que presente cambios en su salud mental si usa un medicamento anticonvulsivo, como la lacosamida inyectable, pero también puede existir un riesgo de que experimente cambios en su salud mental si su afección no recibe tratamiento. Usted y su médico decidirán si los riesgos de tomar un medicamento anticonvulsivo son mayores que los riesgos de no tomar el medicamento. Usted, su familia o la persona encargada de cuidarlo deben llamar de inmediato al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas: ataques de pánico; agitación o intranquilidad; aparición o empeoramiento de irritabilidad, ansiedad o depresión; actuar a partir de impulsos peligrosos; dificultad para dormir o para permanecer dormido; comportamiento agresivo, enojo o violencia; manía (estado de ánimo anormalmente excitado y frenético); hablar o pensar en hacerse daño o quitarse la vida; o algún otro cambio inusual en el comportamiento o en el estado de ánimo. Cerciórese de que sus familiares o la persona encargada de cuidarlo sepan qué síntomas pueden ser graves, de modo que puedan llamar al médico si usted no puede buscar tratamiento por sí mismo.
  • tenga en cuenta que la lacosamida inyectable puede provocarle mareos, aturdimiento, desvanecimiento o latidos cardíacos irregulares, en particular si se levanta demasiado rápido después de estar acostado. Si se presentan estos síntomas, recuéstese con las piernas elevadas hasta que se sienta mejor y llame a su médico de inmediato.