Nombre(s) comercial(es): | ¿PARA CUÁLES condiciones o enfermedades se prescribe este medicamento? | ¿CÓMO se debe usar este medicamento? | ¿Qué OTRO USO se le da a este medicamento? | ¿Qué DIETA ESPECIAL debo seguir mientras tomo este medicamento? | ¿Qué tengo que hacer SI ME OLVIDO de tomar una dosis? | ¿Cuáles son los EFECTOS SECUNDARIOS que podría provocar este medicamento? | ¿Cómo debo ALMACENAR o DISPONER de este medicamento? | ¿Qué debo hacer en caso de una SOBREDOSIS? | ¿Qué OTRA INFORMACIÓN de importancia debería saber? | ahfsCopyRight

¿CÓMO se debe usar este medicamento?

La presentación de la ezogabina es en tabletas que se administran por vía oral. Por lo general, se toma con o sin alimentos, tres veces al día. Tome la ezogabina aproximadamente a la misma hora todos los días. Siga atentamente las instrucciones de la etiqueta de su medicamento recetado y pídales a su médico o a su farmacéutico que le expliquen cualquier cosa que no entienda.

Trague las tabletas enteras; no las parta, ni las mastique, disuelva ni triture.

Probablemente su médico le recete una dosis inicial baja de ezogabina y la aumente en forma gradual, no más de una vez a la semana.

Tome la ezogabina según lo indicado. La ezogabina puede crear acostumbramiento. No aumente la dosis, ni la tome con mayor frecuencia ni por más tiempo que los indicados por su médico.

La ezogabina puede ayudar a controlar su afección, pero no la curará. Quizás transcurran algunas semanas o más antes de que sienta el beneficio total de la ezogabina. Continúe tomando ezogabina aunque se sienta bien. No deje de tomar ezogabina sin consultar a su médico, incluso si presenta efectos secundarios, como cambios inusuales en el comportamiento o en el estado de ánimo. Si deja de tomar ezogabina repentinamente, es posible que las convulsiones ocurran con más frecuencia. Es probable que el médico disminuya la dosis en forma gradual durante, al menos, 3 semanas.

Su médico o farmacéutico le darán la hoja del fabricante con información para el paciente (Guía del Medicamento) al iniciar el tratamiento con ezogabina y cada vez que vuelva a surtir su receta. Lea detenidamente la información y pídales a su médico o a su farmacéutico que le aclaren cualquier duda. Para conseguir la Guía del Medicamento, también puede visitar el sitio de Internet de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ( Web Site) o el sitio de Internet del fabricante.

¿Cuáles son las PRECAUCIONES ESPECIALES que debo seguir?

Antes de tomar ezogabina:

  • Informe a su médico y a su farmacéutico si es alérgico a la ezogabina, a algún otro medicamento o a alguno de los ingredientes de las tabletas de ezogabina. Pídale a su farmacéutico una lista de los ingredientes o consulte la Guía del Medicamento para obtenerla.
  • Informe a su médico y a su farmacéutico qué otros medicamentos con y sin receta, vitaminas, suplementos nutricionales y productos herbarios está tomando o planea tomar. No olvide mencionar ninguno de los siguientes: amiodarona (Cordarone, Pacerone); determinados antibióticos, como azitromicina (Zithromax), claritromicina (Biaxin), eritromicina (E.E.S., Erythrocin) o moxifloxacina (Avelox); cloroquina (Aralen); antihistamínicos; carbamazepina (Tegretol), clorpromazina; citalopram (Celexa); digoxina (Cardoxin, Digitek, Lanoxicaps, Lanoxin); disopiramida (Norpace); dofetilida (Tikosyn); droperidol (Inapsine); flecainida (Tambocor); haloperidol; ipratropio (Atrovent); medicamentos para el síndrome de intestino irritable, el mareo por movimiento, la enfermedad de Parkinson, las úlceras o los problemas urinarios; mesoridazina (Serentil); metadona (Dolophine); pentamidina (NebuPent, Pentam); fenitoína (Dilantin); pimozida (Orap); procainamida (Pronestyl); quinidina (en Nuedexta); sotalol (Betapace); tioridazina y vandetanib (Caprelsa). Es posible que su médico deba cambiar las dosis de sus medicamentos o controlarlo cuidadosamente por si presentara efectos secundarios.
  • Informe a su médico si bebe o ha bebido grandes cantidades de alcohol y si tiene o alguna vez ha tenido hiperplasia prostática benigna (HPB; agrandamiento de la próstata) o cualquier otra afección que provoca dificultad para orinar, insuficiencia cardíaca u otros problemas del corazón, un intervalo QT prolongado (un problema del corazón que puede provocar latidos cardíacos irregulares, desvanecimiento o muerte súbita), niveles bajos de potasio o magnesio en la sangre, o una enfermedad renal o hepática.
  • Informe a su médico si está embarazada, si planea quedar embarazada o si está dando el pecho. Si queda embarazada mientras toma ezogabina, llame a su médico.

  • Si se va a realizar una cirugía, incluso una cirugía dental, informe al médico o al dentista que está tomando ezogabina.
  • Tenga en cuenta que la ezogabina puede provocarle mareos, somnolencia, confusión o incapacidad para concentrarse. No conduzca vehículos ni opere maquinaria hasta que sepa cómo le afecta este medicamento.
  • Pregúntele a su médico si puede consumir bebidas alcohólicas de manera segura mientras está tomando ezogabina. El alcohol puede empeorar los mareos y la somnolencia provocados por la ezogabina.
  • Tenga en cuenta que su salud mental puede cambiar de maneras inesperadas y que usted puede desarrollar tendencias suicidas (pensar en hacerse daño o en quitarse la vida, o planear o intentar hacerlo), mientras esté tomando ezogabina para el tratamiento de la epilepsia u otras afecciones. Una pequeña cantidad de adultos y niños de 5 años o más (alrededor de 1 de cada 500 personas) que tomaron anticonvulsivos, como la ezogabina, para tratar diversas afecciones durante estudios clínicos desarrollaron tendencias suicidas durante el tratamiento. Algunas de estas personas desarrollaron pensamientos y comportamientos suicidas apenas una semana después de haber comenzado a tomar el medicamento. Existe un riesgo de que presente cambios en su salud mental si toma un medicamento anticonvulsivo, como la ezogabina, pero también puede existir un riesgo de que experimente cambios en su salud mental si su afección no recibe tratamiento. Usted y su médico decidirán si los riesgos de tomar un medicamento anticonvulsivo son mayores que los riesgos de no tomar el medicamento. Usted, su familia o la persona encargada de cuidarlo deben llamar de inmediato a su médico si presenta alguno de los siguientes síntomas: ataques de pánico; agitación o intranquilidad; aparición o empeoramiento de irritabilidad, ansiedad o depresión; actuar a partir de impulsos peligrosos; dificultad para dormir o para permanecer dormido; comportamiento agresivo, enojo o violencia; manía (estado de ánimo anormalmente excitado y frenético); hablar o pensar en hacerse daño o quitarse la vida; alejarse de los amigos y la familia; preocupación por la muerte y el proceso de la muerte; regalar bienes preciados o cualquier otro cambio inusual en el comportamiento o el estado de ánimo. Asegúrese de que sus familiares o la persona encargada de cuidarlo sepan qué síntomas pueden ser graves, de modo que puedan llamar al médico si usted no puede buscar tratamiento por sí mismo.

¿Cuáles son los EFECTOS SECUNDARIOS que podría provocar este medicamento?